Publicado el jueves, 02 de julio de 2009 16:53
Tratando un poco más en serio el tema:
Yo hasta cierto punto estoy de acuerdo que no es razonable tener en la ciudad bolsas de miseria y chabolismo, incluso puedo entender incluso apoyar que se realoje a toda esa gente y que la solidaridad de todos sirva para que ellos también puedan tener una oportunidad.
Pero lo que realmente me indigna es la actitud. La mayor parte de esos realojados con consideran que su nueva vivienda es fruto de la solidaridad y generosidad del conjunto de la sociedad, antes bien, te consideran un pringao que "paga un montón de impuestos" mientras ellos viven a cuerpo de rey.
Lo normal sería que toda esa gente realojada tomara ese realojo como una oportunidad para salir de la marginalidad y se propusiera agradecer la generosidad de la socidad devolviendo parte de lo que se les ha dado. Y cuando digo devolver, no me refiero a pagar por ello, me refiero a convertirse en miembros productivos de la socidad, aprovechando esa oportunidad para optar en mejores condiciones a un trabajo, escolarizar a sus hijos y mantener una convivencia pacífica con su vecinos; propiciando de este modo que, si no ellos, al menos sus hijos y nietos puedan estar completamente integrados, sean capaces de generar riqueza en función de sus posibilidades y puedan en último termino dejar de vivir de las "subvenciones" y pasar a contribuir a la "caja común" para, entre otras cosas, poder ellos mismos contribuir a dar a otros la oportunidad que ellos han tenido.
La actitud es bien distinta, consideran que es su derecho que les den el piso y tu obligación dárselo. Y una vez en el piso se dedican a vivir a costa de los demás, en la economía sumergida, no pagando apenas impuestos y recibiendo de todo (así cunde en dinero para comprar coches de alta gama e ir enjoyados hasta arriba), permiten que sus hijos deambulen por las calles amedrentando a los otros niños en lugar de ir al colegio, convierten la convivencia en un infierno y, en los casos más extremos, acaban expulsando del barrio precisamente a aquellos gracias a cuyos impuestos han podido ser realojados.