s by dijo:
Si alguien me preguntase ¿qué es lo que me gusta de Sanchinarro? no lo dudaría: los niños.
Los pisos son caros y aquí el ladrillo no baja aunque lo tiren al suelo, la crisis nos ha dejado el barrio lleno de sórdidos solares presuntamente urbanizables, el metro-ligero es una mierda, hace un frio polar que no es normal, no tenemos tiendas, ni estancos y creo que alguien se quejaba de que no se riegan los parques.
Pero tenemos a los niños. Los niños de Sanchinarro son únicos. Son los más guapos. Traviesos. Coquetas. Chillones, Desdentados. Mimados y activos. Son los mejores y la gran noticia es que están por todos lados. El corte inglés está lleno de niños, las farmacias están llenas de carritos de bebés, los escolares corren por los pasillos de los chinos y campan a sus anchas por todos los bares y restaurantes cada fin de semana. Los parques. Adoro ir a los parques estos de columpios surrealistas que tenemos con los niños. Siempre hay amigos, conocidos, niños del cole que conocen de vista y "rivales" de otro cole con los que acaban jugando a algo que no sea "mi-cole-es-mejor".
Me gusta vivir en este barrio porque hay niños. Muchos. Porque es imposible dormir un domingo sin que mis vecinitos de arriba me recuerden las bondades de la Wii-party, porque llenen mi coche de propaganda de sitos de bolas, porque llegar a Valdefuentes cada mañana y aparcar sea una odisea comparable a la salida de la recesión, porque el carril-bici sea en realidad el carril-niños...
No conozco a la familia de la pequeña Victoria y confieso que aunque me siento muy vulnerable con este asunto y cercana, me da cierto pudor inmiscuirme en su dolor, en su preocupación. Como tantos de vosotros, casi no he dormido esta noche con la (erronea) noticia de su fallecimiento, me he levantado muy alterada pendiente de la televisión y reconozco que estoy ávida de noticias. Casi como una vouyeur. Sin embargo, creo que sí que tengo un derecho... como vecina de Sanchinarro, como feliz y contenta habitante de este barrio... me creo en la potestad de "reclamar" y "necesitar" que esta niña se ponga buena. Es una niña de Sanchinarro y como vecina de este barrio, no quiero prescindir de ninguno de los niños que viven aquí. Son lo más preciado de este distrito, son la alegría de cada día y por lo que más me gusta vivir aquí.
Así que, esté o no entre mis competencias... pido a Dios, exijo a los médicos, clamo al cielo o a quien haga falta, que la pequeña Victoria se ponga buena y regrese a su casa. Y baje al parque a chillar, a jugar y a correr con el triciclo por las calles.
Que bonito... me has emocionado.
[CITA=s by]
Si alguien me preguntase ¿qué es lo que me gusta de Sanchinarro? no lo dudaría: los niños.
Los pisos son caros y aquí el ladrillo no baja aunque lo tiren al suelo, la crisis nos ha dejado el barrio lleno de sórdidos solares presuntamente urbanizables, el metro-ligero es una mierda, hace un frio polar que no es normal, no tenemos tiendas, ni estancos y creo que alguien se quejaba de que no se riegan los parques.
Pero tenemos a los niños. Los niños de Sanchinarro son únicos. Son los más guapos. Traviesos. Coquetas. Chillones, Desdentados. Mimados y activos. Son los mejores y la gran noticia es que están por todos lados. El corte inglés está lleno de niños, las farmacias están llenas de carritos de bebés, los escolares corren por los pasillos de los chinos y campan a sus anchas por todos los bares y restaurantes cada fin de semana. Los parques. Adoro ir a los parques estos de columpios surrealistas que tenemos con los niños. Siempre hay amigos, conocidos, niños del cole que conocen de vista y "rivales" de otro cole con los que acaban jugando a algo que no sea "mi-cole-es-mejor".
Me gusta vivir en este barrio porque hay niños. Muchos. Porque es imposible dormir un domingo sin que mis vecinitos de arriba me recuerden las bondades de la Wii-party, porque llenen mi coche de propaganda de sitos de bolas, porque llegar a Valdefuentes cada mañana y aparcar sea una odisea comparable a la salida de la recesión, porque el carril-bici sea en realidad el carril-niños...
No conozco a la familia de la pequeña Victoria y confieso que aunque me siento muy vulnerable con este asunto y cercana, me da cierto pudor inmiscuirme en su dolor, en su preocupación. Como tantos de vosotros, casi no he dormido esta noche con la (erronea) noticia de su fallecimiento, me he levantado muy alterada pendiente de la televisión y reconozco que estoy ávida de noticias. Casi como una vouyeur. Sin embargo, creo que sí que tengo un derecho... como vecina de Sanchinarro, como feliz y contenta habitante de este barrio... me creo en la potestad de "reclamar" y "necesitar" que esta niña se ponga buena. Es una niña de Sanchinarro y como vecina de este barrio, no quiero prescindir de ninguno de los niños que viven aquí. Son lo más preciado de este distrito, son la alegría de cada día y por lo que más me gusta vivir aquí.
Así que, esté o no entre mis competencias... pido a Dios, exijo a los médicos, clamo al cielo o a quien haga falta, que la pequeña Victoria se ponga buena y regrese a su casa. Y baje al parque a chillar, a jugar y a correr con el triciclo por las calles.
[/CITA]
Que bonito... me has emocionado.