Publicado el lunes, 11 de agosto de 2008 13:44
Hartos estamos ya de opiniones simplonas basadas en una culturilla andrajosa formada por cuatro jirones cojidos con pinzas ; vamos , que llega cualquiera y dice aquello de que "Fraga fue ministro franquista, que lo sé yo de mú güena tinta,que sÃ, mira tú".Pues vale, pues muy bien, pues es cierto que lo fue, y ya que nos sorprendéis al demostrar que tenéis alguna vaga noción de historia, qué tal si hacéis los deberes completos y os tomáis la molestia de profundizar un poquito más en la historia reciente de este paÃs? Tal vez descubriréis, con gran asombro, que Don Manuel formó parte de cierto sector del franquismo con aspiraciones de progreso y democracia (sÃ, no se escandalicen) que, desde dentro y enfrentándose con no poco mérito al sector más duro, luchó por la apertura del régimen, por el cambio y la evolución progresiva e incruenta del sistema polÃtico hasta desembocar en nuestra pacÃfica y modélica transición ;sabed que es a personajes como Fraga o Suárez( que también fue franquista, por cierto, y a quien nadie con dos dedos de luces se atreverÃa a desmerecer) a quien debemos el advenimiento de una democracia sin sangre. Sabed también que el mismÃsimo Felipe González, en cierta ocasión, no tuvo empacho en manifestar el profundo respeto que Fraga le merecÃa como persona, independientemente de sus divergencias ideológicas o de la rivalidad polÃtica que en aquel tiempo existÃa entre ellos (elogios que Fraga devolvió a su vez, demostrando ambos la elegancia de una casta de polÃticos ya perdida) ; y tiene guasa que un personaje de la talla de Felipe( ya quisiera Zapatero) que vivió en primera fila la trayectoria de Fraga pueda respetarlo, y, en cambio, cualquier niñato muy poco documentado se llene la boca de descalificación sin otro argumento que la simpleza de decir "ministro franquista", como cuando éramos crÃos y llamábamos a alguien tonto, imbécil, cuatroojos o cosa similar, y no hacÃa falta nada más para dejarlo a la altura del betún ;la historia de un paÃs es bastante más compleja que todo eso. Aunque el remate del tomate (y seguimos con las niñerÃas) llega cuando resulta que el mayor inconveniente para que Fraga siga en activo en la polÃtica (al parecer no tiene derecho a ello, como lo tendrÃa cualquier ciudadano)es que ha cumplido ya los ochenta ; vamos que lo mejor que podrÃamos hacer con los ancianos es tirarlos a la basura, que ya no sirven para nada ; no importa que conserven su lucidez y añadan a ella su experiencia o la sabidurÃa acumulada ; nada, nada, octogenarios al asilo, al ostracismo, a espantar moscas al sol o, mejor aún, al paredón, que habrá que ahorrar en pensiones dada la situación económica. Yo alucino.