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¿Quién es Luis de Lezama?

Actualizado 12/11/2009
31111 lecturas acumuladas
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Autor
Tema
Fecha
sep.-2005
54 mens.
Usuario Habitual
27/10/2005 14:45
La verdad de Murcia

Lunes, 16 de mayo de 2005

Luis de Lezama ha abierto un resort de lujo en Marbella, cuya habitación más barata cuesta 180 euros la noche. En uno de sus nueve comedores, en el de Sevilla, se degusta caviar iraní con sorbete de vodka por 61 euros la ración. En otro, el tronco de cigala con piperrada ronda los 30 euros, y la botella de champán pasa de los 40. Las paellas causan furor -a 28 dólares, eso sí- en la taberna que regenta en Washington, considerada «el mejor restaurante español de Estados Unidos», y, sin ir tan lejos, en el castizo Café de Oriente, donde «es posible encontrar a los principales políticos o a miembros de la Familia Real», cobra 2,55 euros por un café.

La gula, tercer pecado capital tras la soberbia y la lujuria, preside las mesas de sus reservados, y las que monta su empresa de catering. Sin embargo, el presidente de un grupo de restauración que factura 15 millones de euros anuales y, para más señas, vicepresidente de la Asociación Española de Escuelas de Hostelería, a quien aspira a servir no es al Rey, que ya lo ha hecho cantidad de veces ; ni siquiera al Papa, que ya dio de comer al difunto Juan Pablo II las tres veces que visitó España. Sino a Dios.

Porque Luis de Lezama es cura. Nacido en Amurrio (Álava) en vísperas de la Guerra Civil, es un hombre de paz que, si acaso armado de paciencia, ha luchado durante los 68 años que tiene contra la pobreza, la marginación y el analfabetismo. A sumar y a restar le enseñaron en el colegio de los jesuitas de Bilbao ; la multiplicación de los panes y los peces la estudió en el Seminario Conciliar de Madrid ; y a dividir casi nada entre muchos aprendió en los suburbios de Chinchón.

En esta localidad, de la que es hijo adoptivo, inició su vida pastoral en 1962, bautizando, por ejemplo, a un hijo de Alfredo Rodríguez. Hombre de poca fe, resulta que aquel reverendo cuyos «sermones nada tienen que ver con los rollos que echan otros me acercó a la Iglesia. Me entusiasmó». Al extremo de que, cuarenta años después, lo considera «el personaje más interesante que ha pisado Chinchón». Y lo define como «una Teresa de Calcuta en pequeño». O como El Quijote, si se prefiere en su cuarto centenario.

Las andanzas del padre Luis, en efecto, no ocupan menos páginas ni son menos gallardas ni disparatadas que las del ingenioso hidalgo. En los tres años que permaneció en su primer destino, creó un periódico y un merendero a precios sociales. También una verbena, en la que obsequiaba a las damas con un clavel. ¿Qué escandalo! El párroco no sólo incitaba a bailar, sino que compuso un pasodoble hoy elevado a la categoría de himno, y escribió la ya célebre Pasión de Chinchón. Siempre con la mirada y el corazón puestos en la cruz de jóvenes «sin futuro», a los que se empeñó en buscar una alternativa. Torera, además.

Que se lo pregunten a Teodoro Librero, que se escapó de su casa de Sevilla con trece años porque quería ser diestro, o millonario, que pensaba que era lo mismo. Hoy dirige una lavandería, pero entonces su expediente estaba casi tan sucio como las ropas que vestía. «Robé mil veces», reconoce. «Blasfemaba perfectamente», se ensaña Rodríguez. Al reverendo no le importó.

Banderillas y cornadas

Tuvo hambre -llevaba dos días sin probar bocado-, y le dio de comer ; fue forastero, y le acogió en la casa parroquial A él, y a otros quince muchachos acostumbrados a ponerse el mundo por montera y a recibir cornadas de la vida. En busca de tardes de gloria para ellos, el cura de los maletillas recorrió España en su Vespino. Los toros les embestían. El padre nunca los dejó en la estocada. En 1974, y con un crédito de 600.000 pesetas, les montó un bar frente al Teatro Real de Madrid para que, cuando menos, pusieran banderillas de aceituna y guindilla.

Era, es, la Taberna del Alabardero. Junto a los empleados fichados en la cárcel, los había «normales», para dar ejemplo. En esta segunda categoría se incluía Francisco Moreno, que, desde su actual puesto de director de los establecimientos del Grupo Lezama en Madrid, mira tres décadas atrás con la nostalgia de la alocada juventud. «Fue una época gloriosa. Lo pasamos muy bien». Aunque ´El Panocho´ le sisaba sus monedas de cinco duros y, para mayor dolo, las gastaba en la tragaperras del bar de atrás.

El cura no temía la competencia, sino a la droga y al analfabetismo. Por eso, el lema de su taberna de chorizos, y no todos de Salamanca, era «no dar peces, sino enseñar a pescar». Y vaya que si los chicos aprendieron a pescarlos. Y a freírlos. Popularizado por sus tapas y por unos precios que «siempre estaban unas perras» por debajo de los de la zona, el local rebosaba.

El primer cliente fue el poeta José Bergamín. Y debió de gustarle, porque no faltaba un día. «Si estaba enfermo, pedía que se lo lleváramos a casa». Aún se conserva su mesa. También eran habituales el diestro Antonio Ordóñez, Alberti y Mingote, cuyo sentido del humor encontraba réplica en el del dueño.

Por las mañanas, don Luis seguía como secretario del cardenal Tarancón ; al mediodía, todavía con el clergyman, tomaba demandas, aunque más que servir vinos sabía consagrarlos. «A veces se le hacía tarde para la misa y nos mandaba alargar el repique de las campanas hasta que llegara», revela Moreno.

«Tengo dos nietos»

«Nunca faltó. Y si estaba fuera de España, mandaba a otro», le defiende Clari, una vecina de la parroquia de Carabaña, donde permaneció antes de que las crecientes obligaciones hosteleras le llevaran a renunciar a los cargos eclesiásticos. Sin pretender ser original, la señora define al capellán como un hombre «extraordinario, muy inteligente, trabajador, lleno de ideas y gran orador». Una virtud, la de saber hablar, que oficializó licenciándose en Periodismo en 1976. Para anunciar mejor la Buena Noticia, y las delicias de sus locales, que empezaron a crecer y multiplicarse.

En Marbella y en Sevilla abrió tabernas. Incluso en Washington, a una manzana de la Casa Blanca, donde acometió la evangelización gastronómica de los americanos. En Madrid, fundó el Café de Oriente. Un hotel en Sevilla, un ´resort´ en Marbella y un caserío en Álava. Allí tiene su sede la Fundación Iruaritz, valedora de los principios éticos y humanísticos que inspiran y distinguen al Grupo Lezama.

De él han comido, y en parecidas proporciones, yonquis y yuppies, carteristas profesionales y titulares de carteras ministeriales. Las comidas oficiales del Pabellón Real de la Expo´92 fueron oficiadas por el cura. También ese año, durante la II Cumbre Iberoamericana, deleitó a las esposas de los mandatarios reunidos en Madrid. Cuando el padre Luis les reveló que algunos de los camareros que les atendían habían tenido problemas con la justicia o la droga, varias primeras damas se llevaron la mano al bolso.

Y, por más que le duela reconocerlo a quien posee el Premio Nacional de Gastronomía, no hicieron del todo mal. Se dio cuenta el día que, estando en un acto en la embajada americana, metió la mano en el bolsillo de su abrigo y «se me clavó una jeringuilla». Uno de sus camareros escondía allí las papelinas, pero no le despidió. Al contrario, siguió partiéndose literalmente la cara por él, frente a los camellos que venían a proveerle. Y aún viven en su casa «tres o cuatro» chicos problemáticos, si bien la mayor parte de los nuevos fichajes ya no proceden de ambientes marginales, sino de escuelas de hostelería.

Prácticamente a todos los empleados conoce por su nombre, y son cuatrocientos. Predilección especial, es cierto, siente el cura por Agustín Lezama, que «es mi hijo y me va a dar el tercer nieto». Aclara el malentendido tras unos segundos de desconcierto: «Como no sabe quiénes son sus padres, quiso ponerse mis apellidos».

Roberto, el jefe de cocina de la Taberna del Alabardero, se apellida Hierro, pero también ve a su jefe como «alguien de la familia, una mezcla de ética y responsabilidad». Y los alumnos de la Escuela de Hostelería de Sevilla, de la que es director, como un amigo. El primer día de clase les facilita su móvil «para que me localicen cuando quieran». Aun a riesgo, y le ha pasado, de que «me llamen a las dos de la madrugada con una borrachera ».

Empezar de cero

Ninguno de sus empleados duda de que «la liará». Que llenará los bancos como si de una barra se tratara. Pero lo que no se creen, o no quieren creer, es que les abandone del todo. «Deja las acciones, pero mantiene la presidencia del grupo. Estará con nosotros. Su modelo ético, su torrente de ideas, su sombra Aunque sea para ayudar, vendrá». O para tomarse una merlucita. Que don Luis es un hombre de gran apetito y gran bebedor. Insaciable. Tiene mucha hambre y sed de justicia.


GRUPO LEZAMA
Taberna del Alabardero, en Madrid, Sevilla, Benahavis y San Pedro de Alcántara (Marbella), y Washington.

Otros bares y cafeterías: Café de Oriente, Obrador y Aljibe (Madrid).

Hospedajes: Hotel Taberna del Alabardero (Sevilla), Alabardero Resort (Marbella) y Caserío Iruaritz (Lezama, Álava).

´Catering´: Mesareal.

Escuela de Hostelería de Sevilla y de Costa del Sol.

Fuente: La verdad de Murcia
http://servicios.laverdad.es/murcia/pg050516/prensa/noticias/Sociedad/200505/16/MUR-SOC-088.html
sep.-2004
62 mens.
Usuario Habitual
  masa
27/10/2005 16:00
¡Qué susto me he pegado! de verdad. He pensado..."ya está aquí la típica persona que ha querido indagar en la vida de alguien para intentar sacar "algo malo" y me he llevado gracias a Dios una gratísima sorpresa con este artículo. Reconozco que nada más leer el título "Quién es Luis de Lezama" me ha entrado de todo y es que vivimos en un mundo en el que parece que lo más importante es encontrar algo criticable en las personas.
feb.-2004
72 mens.
Usuario Habitual
  viejo
27/10/2005 16:13
Este cura es la hostia!!!

*********************************************************

II PREMIO DE LA FUNDACION JOSELITO
Luis de Lezama retrata el lado más humano de la vida de un torero anónimo

EFE

Una conmovedora descripción del ambiente taurino contemplado desde el "callejón de la fama y la gloria", le ha valido al sacerdote vasco Luis de Lezama el II Premio Literario de la Fundación Joselito por haber descubierto en su novela, ´Traje de luces´, el lado más humano de la vida del torero anónimo. De hecho se trata, a juicio de su autor, de "una historia que trasciende la temática taurina", ya que en ella se propuso plasmar "el perfil de un muchacho que aspira a triunfar en los ruedos, su mundo interior, el análisis de los acontecimientos que le rodean y las conclusiones que va sacando", manifestó en una entrevista. Y es que, por encima de todo, a este sacerdote que además ejerce de empresario hostelero, periodista y escritor, le interesa "como educador nato e informador que soy, el factor humano", que él se ocupa de cultivar en sus amplias y variadas facetas profesionales.

Sentimientos mezclados con la arena de los ruedos para una historia "resumen de muchas historias" que surge de los años en que Luis de Lezama acompañaba "a mis muchachos de los albergues de Chinchón y Vallecas que querían ser toreros. Todos ellos están en el trasfondo de esta novela", explicó. Es así como comenzó a familiarizarse con un mundo, el de los toros, que según él "se mueve más por honor que por dinero" y del que se considera un "taurino, no un aficionado, porque yo no veo los toros desde el tendido, sino desde el callejón". Consciente de que "los que triunfan pueden contar su historia, pero los que no, no pueden contar su fracaso", Luis de Lezama quiso que en ´Traje de Luces´ el broche de la frustrada carrera del protagonista coincidiese con el debut de una estrella en ciernes, el bisnieto del "Niño de la Palma", Francisco Rivera Ordóñez.

De hecho, el libro está dedicado a Antonio Ordóñez, quien "me regaló seis toros con los que pude celebrar un Festival taurino en mi Parroquia de Carabaña y arreglar así el tejado de mi iglesia", contó Luis de Lezama. De momento, y mientras continúa al frente de la Escuela de Hostelería de Sevilla, la consecución del Premio de la Fundación Joselito le ha animado "a seguir escribiendo", por lo que ya se encuentra inmerso en la elaboración de un libro de poemas "de contenido espiritual" y de una nueva novela.

http://www.el-mundo.es/elmundolibro/2001/03/14/anticuario/984586377.html
feb.-2004
72 mens.
Usuario Habitual
  viejo
27/10/2005 16:15


http://www.revistaleer.com/2004-02/principal%209.jpg

La incierta fe del tabernero Millonario, alabardero y bon vivant, por la gracia de Dios. Quién no le conoce. A este restaurador, natural y vecino de Amurrio (Alava), a quien este conversador trata desde hace tantos años. Gran invento suyo, la Taberna del Alabardero. Confiesa 66 años, este alavés de su pueblo, entre Vitoria y Bilbao, de rostro sonrosado, con unos kilos de más, como es preceptivo, con esa leve obesidad previa, mofletuda y apacible, que sugiere bienestar, recursos, bondad bien calculada. Porque este cura secular, periodista, que fue uno de los pioneros de aquella Radio Popular, luego Cadena de Ondas Populares (Cope), párroco que fuera de Chinchón, como si la alcoholera hubiera dejado en su rostro ese itinerario, esa inconfundible malla de arterias y venitas que sugieren la afición al vino de consagrar, que no es el caso de este lince que luce un caro traje de estambre azul grisáceo con el que almuerza en compañía del conversador en uno de los sótanos de una de la veintena de restaurantes que posee, en este caso el Café de Oriente.
Casi se parece a uno de aquellos monjes de la fábula, que en Cuaresma acudían al río que atravesaba la gigantesca cocina del monasterio y se maravillaban, extasiados, mirando los “pececillos” que el Señor envía para cumplir con la Cuaresma en las aguas benditas de este río, en cuya embocadura dos ocultos monjes se ocupaban de lanzar a las aguas aquellos benditos “pescados”, travestidos de pollos, gallinas, cerdos o corderos que forcejeaban con las aguas antes de ser “pescados” unos metros más allá, en la gran cocina, por sus maravillados compañeros de monasterio, que daban gracias al Señor por aquellos alimentos que salían del río. Dios también está entre los fogones. Y en las destilerías de los aguardientes de hierbas, o los dulces y las reposterías de los conventos.
O acaso la cuchicheada conversación de los dos cardenales, sobre un tercero, ausente: ¿Es verdadero creyente o está en el secreto?
Nada más enfrentarse al magnetófono, este Luis Lezama (o Luis de Lezama, como Jesús de Polanco) rememora aquella entrada en el despacho del cardenal Tarancón, su despacho en el Arzobispado de Madrid, la Iglesia de la Transición en sus manos providenciales, un día del año 1974. Faltaba ya muy poco para la desaparición del general Franco.
-Voy a poner una taberna.
Y la puso. La Taberna del Alabardero, en un costado del Palacio Real, a un paso de la majestuosa Plaza de Oriente, con su inconfundible estilo: decoración mimetizada con el entorno isabelino en lámparas, mesas, espejos, los rojos terciopelos de los sofás y las butacas, las sillas, este cura insólito e hiperactivo que controla un imperio hostelero de dos docenas de establecimientos y miles de millones (antiguas pesetas, que los euros en tales escenarios suenan suavemente blasfemos) de patrimonio, que él disimula en los ocultos meandros societarios de una fundación en la que participan sus muchachos, que ésa es su otra parte de la personalidad. Haber transformado un centro de acogida de golfillos callejeros, ex presidiarios, maletillas, carne de orfanatos y reformatorios en aplicados maitres de hotel, diligentes camareros, impecables sumillers, avezados cocineros de gorro blanco, tener una veintena de establecimientos en toda España, escuelas de Hostelería, pisos de acogida para “sus muchachos”. Sólo le falta una novia a este hombre de Dios. Acaso la tiene.
Luis de Lezama acaba de publicar un libro: Hablemos de Dios, el último de una serie de siete obras. Antes ya escribió Historias y recetas de mi Taberna (PPC ; Madrid, 1995) ; también una novela, Traje de luces (Espasa Calpe ; Madrid, 2001), Premio Literario de la Fundación Joselito.
Presenta su libro en el salón de actos de la Asociación de la Prensa de Madrid, tiene buena prensa, le entrevistan los periodistas de las radios, acude a La 2 (TVE) con su cara sonriente y rechoncha, surcada de venitas. Aristotélico, se sitúa en el punto medio del prologuista, aproximadamente ateo, entre el texto agnóstico y un poco pedante de Vicente Verdú –que da “a Dios por desaparecido o transformado en un personaje de ciencia ficción”– y el epiloguista, el reciente cardenal Carlos Amigo, arzobispo de Sevilla, que habla de Dios “para reconciliar al hombre con Dios”: es probable que su labor reconciliadora comience por Vicente Verdú, quizás por el propio Luis de Lezama, del que no se sabe si es verdadero creyente o está en el secreto.
Pero este Luis de Lezama acredita curiosas y providenciales coincidencias con el conversador, que le conoce y trata desde hace tres décadas. Por ejemplo: en un viaje que este informador realizó en 1977 a la entonces Unión Soviética, la URSS de Bresnev, acompañando a Felipe González, Miguel Boyer y Alfonso Guerra, la densa pelliza que lucía González para enfrentarse a los fríos rusos (veinte, treinta grados bajo cero) había sido un préstamo de Luis de Lezama, que no en vano pasa por ser uno de los fetiches del llamado felipismo. Relata Luis la foto que yo mismo publiqué en Cambio 16 –y que recogí posteriormente en un libro sobre Felipe González, La ambición del César–, que Luis hasta plagia, pero omite el nombre del autor, que es el de este conversador, autor del siguiente pie de foto: “El general soviético al mando del mítico ‘crucero Aurora’ explica uno de los pormenores épicos de la Revolución de Octubre, cuando los marineros se levantaron contra el Gobierno provisional. Dispararon el cañón, lo que sirvió de señal para tomar el Palacio de Invierno, donde se había refugiado el Gobierno Kerensky”.
“Un general explica a Felipe, en el mítico crucero ‘Aurora’, bien pertrechado contra el frío, y a su grupo, los pormenores de la Revolución de Octubre ante el cañón que unos marineros dispararon como señal para tomar el Palacio de Invierno”, etcétera, etcétera, escribe Luis, que me asegura entre risas que nada tiene que ver esto con los lances de Stalin de hacer desaparecer a Trotski de las fotos oficiales y me promete que si hay una nueva edición de su libro, remediará la omisión.
Más coincidencias. Una pensión de una tía suya ocupó el mismo piso que hoy tiene por sede a la Revista LEER, este Segundo Derecha donde Luis pasó felices años de su infancia.
Se apagan las risas y se enciende el magnetófono. Luis entonces engola la voz, adquiere un tono contenido, muy radiofónico, de quien no ha olvidado sus muchos años de locutor y periodista ante un micrófono.
Y más coincidencias con este Lezama amigo, sonriente y orondo. Acaban de aparecer el segundo tomo de memorias del recientemente desaparecido Luis Carandell. Luis prologó su Historia, de título parecido a aquella Historia de una Taberna del escritor y crítico taurino de ABC, también desaparecido, Antonio Díaz Cañabate, sobre la que pasa por ser la taberna más antigua de España, con dos siglos en sus paredes.
Carandell fue integrante de aquella inicial Tertulia de El Alabardero que se reunía en la Taberna de Lezama, en la que establecieron el celebrado Premio del Tonto Contemporáneo.
Y Luis en su libro de memorias recoge su condición de socio de este conversador, que aportamos cincuenta mil pesetas de 1981 cada uno para adquirir acciones de una sociedad que compró la Taberna de Antonio Sánchez y, al menos, aunque perdimos el dinero, logramos salvar esa reliquia del siglo XVIII que es el establecimiento de Antonio Sánchez, antiguo torero e inspirado pintor de óleos tras retirarse.
Casi colegas, como se ve. En cualquier caso, amigos.
“Pues sí, me crié en Bilbao y prácticamente mi vida se ha desarrollado en Bilbao”.
¿Cumples los requisitos de los seis apellidos exigidos por Sabino Arana para la condición de vasco puro y sin contaminar, dolicocéfalo, RH negativo, etc.? (…)

http://www.revistaleer.com/2004-02/home.asp
feb.-2004
72 mens.
Usuario Habitual
  viejo
27/10/2005 16:38
«Intento no dañar mi fama de cura»
El capellán alavés admite haber oído murmurar a algún cliente: «Este cabrón de cura, ¿qué hará con el dinero?»
M. LLUIS/MADRID




http://servicios.elcorreodigital.com/vizcaya/pg050508/prensa/fotos/200505/08/123D7VIZ001_1.jpg
EMPLEADOS Y AMIGOS. El padre Lezama junto a ´El Bormujano´, el chico por el que, en 1974, abrió la primera taberna. / FOTO: JOSE RAMÓN LADRA


«¿A que esperabas verme con ´clergyman´?». «Yo, a mis chicos, les hablo poco de ´gomitas´. Supongo que las usarán ». Luis de Lezama es un cura peculiar. Pero tampoco un empresario corriente. Cada vez que se le marcha un empleado, aunque su currículum sea diez veces más breve que su ficha policial, «me duele». Por eso, al saber que Alberto acaba de pedir el finiquito, en lugar de llamar a «recursos inhumanos» para que busquen un sustituto, telefonea a su hijo pródigo:

«¿Ya no somos amigos?». «Deberíamos hablar ». «A lo mejor te tientan algunas de las cosas que te iba a proponer ». «Estas cosas hay que decirlas en persona. El martes estoy aquí». «Un poco de trabajo responsable no te vendría mal ». «Te espero el martes, Alberto».

-Perdona, ya puedes preguntarme.

-¿Por qué regresa a la parroquia?

-Porque estas cosas hay que hacerlas en vida. He cumplido una etapa. Hace treinta años, me metí en este lío por ayudar a unos chicos, pero no debo eludir mis funciones como sacerdote ; tengo que verter en una parroquia la experiencia que he adquirido. En este momento, no sobramos nadie en la Iglesia. Hay retos importantes, y es bonito ayudar desde la madurez.

-Sus empleados no se creen que vaya a marcharse

-Pues ya lo están viendo. No voy a abandonar mi responsabilidad moral, pero ya me estoy yendo. En el 74, pedí permiso a Tarancón y renuncié a desarrollar mi vida eclesiástica para prestar otro servicio. Pero nunca he dejado de decir misa, confesar, casar a conocidos Siempre he estado en activo y ahora es fundamental replantearse la vuelta como una misión actualizada.

-A primera vista, la hostelería casa poco con el sacerdocio.

-Nunca he tenido duplicidad de vida. Siempre he enfocado los temas como empresario, aunque el ser cura ha hecho más difíciles algunas decisiones. Es duro asumir tu personalidad de sacerdote y poner en riesgo tu reputación o tu fama. Siempre he intentado no menoscabarla.

-Habrá gente que piense que es usted millonario

-Muchísima. Por la noche, me gusta bajar a la Plaza de Oriente a rezar el rosario y, más de una vez, he escuchado a clientes del café comentar: «Este cabrón de cura, ¿qué hará con el dinero ?».

Lujo, no clase

-¿Y qué hace?

-Vivo transparentemente de lo que me da mi gente cada mes. Tengo un salario como los demás de mi empresa, y con él administro mis placeres y mis deberes.

-¿Cuáles son esos placeres?

-Viajar. Me gusta ir a ver a mi gente. Y los deberes son ayudar a los niños menos favorecidos.

-Algunos de sus locales son de lujo

-Todos son de lujo. Pero no de clase. En el Café de Oriente se sirven menús populares por diez euros. Pero es evidente que mis establecimientos no son comedores de caridad, ni pretendo que lo sean. Son negocios competitivos, y además educan a la gente. Enseñamos a nuestros chicos a tener cierto gusto. Y así, hoy, hasta los que tengo en mi casa acogidos se lavan los dientes. Y te diré otra cosa: mucha gente rica no tiene gusto ni clase. La belleza es una estética austera.

-Y la gula, un pecado capital. Pero cualquiera se resiste a las cartas de sus comedores

-Como buen vasco, soy provocador en el placer de comer. Pero lo que es pecado no es el abuso de cantidad, sino el derroche de egoísmo. El alcohol no es malo, si bebes con orden y moderación.

http://servicios.elcorreodigital.com/alava/pg050508/prensa/noticias/Sociedad/200505/08/VIZ-SUBARTICLE-054.html
abr.-2004
2960 mens.
Usuario Asiduo
27/10/2005 19:30
Con este C.V. espero que haya entrado de becario en la Parroquia.

Saludos Pater
mar.-2004
16 mens.
Usuario Circunstancial
28/10/2005 13:57
A mí esta biografía me recuerda a la de Jesucristo. No entiendo que la gente hoy no tenga fe en la Iglesia.
jul.-2005
4 mens.
Usuario Circunstancial
28/10/2005 15:12
Vida de ejemplo en los tiempos que corren.Ideas claras y consecuentes.Derroche de energia,bondad e inteligencia.Suerte Pater.
sep.-2005
144 mens.
Usuario Habitual
28/10/2005 15:18
Depende, ¿fe en la Iglesia? en el fin social de la Iglesia me imagino, pero no en el religioso. Aunque siempre habrá posturas contradictorias al respecto, pero en lo que si puede haber algo unánime, es que puede ser bueno tener gente interesante en el PAU.
ago.-2005
780 mens.
Usuario Muy Frecuente
28/10/2005 22:18
Buenooooooooooo....Os habeis pasao tios !Estoy dandome zurrigazos de penitencia !La verdad es que no se como agradecer a Dios la oportunidad que me ha dado de volver a una parroquia y poder servir a la gente del PAU de Montecarmelo. Gracias por vuestra comprension y cariño ! Os espero ! Luis
jul.-2005
4 mens.
Usuario Circunstancial
30/10/2005 13:16
D.Luis.De momento no podre estar con vosotros en la parroquia,motivos laborales me mantienen alejado de mi pais.Pero seguro que antes o despues estare por ahi.Gracias, le deseo lo mejor en su nueva mision.
jun.-2005
51 mens.
Usuario Habitual
31/10/2005 23:18
Siento mucho no poder asistir a la toma de posesión parroquial del día 2. Motivos familiares me lo impiden. En cualquier caso, enhorabuena al padre Luis, al que me encantará saludar más adelante. Por cierto... ¿cuándo empezarán las misas en el santuario y a qué horas serán?
Saludos a todos.
ago.-2005
780 mens.
Usuario Muy Frecuente
03/11/2005 22:56
queridos foristas,foreros,forofos y no forofos:
Estoy absolutamente agradecido a vuestra presencia y mensajes con motivo de la toma de posesion de la Parroquia. Bueno uno tambien tiene sus ventanas al norte... y no es de piedra. Asi que me comi las lagrimas de emocion al ver tanta gente !.
Las misas son a las 20 h. a diario . Los domingos y fiestas a las 12,30 (dormilones teneis suerte !), a las 17 y a las 21 para los tardios que vuelven de por ahi. Bueno. Un saludo: Luis
ago.-2005
780 mens.
Usuario Muy Frecuente
03/11/2005 22:57
queridos foristas,foreros,forofos y no forofos:
Estoy absolutamente agradecido a vuestra presencia y mensajes con motivo de la toma de posesion de la Parroquia. Bueno uno tambien tiene sus ventanas al norte... y no es de piedra. Asi que me comi las lagrimas de emocion al ver tanta gente !.
Las misas son a las 20 h. a diario . Los domingos y fiestas a las 12,30 (dormilones teneis suerte !), a las 17 y a las 21 para los tardios que vuelven de por ahi. Bueno. Un saludo: Luis
ago.-2005
780 mens.
Usuario Muy Frecuente
03/11/2005 22:57
queridos foristas,foreros,forofos y no forofos:
Estoy absolutamente agradecido a vuestra presencia y mensajes con motivo de la toma de posesion de la Parroquia. Bueno uno tambien tiene sus ventanas al norte... y no es de piedra. Asi que me comi las lagrimas de emocion al ver tanta gente !.
Las misas son a las 20 h. a diario . Los domingos y fiestas a las 12,30 (dormilones teneis suerte !), a las 17 y a las 21 para los tardios que vuelven de por ahi. Bueno. Un saludo: Luis
sep.-2008
807 mens.
Administrador
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