Sobre la sustitución de la carpintería exterior para incorporar un sistema de apertura oscilobatiente, desde una perspectiva estrictamente técnica, la modificación no es viable sin la correspondiente intervención en el paramento.
Una ventana practicable convencional reparte el empuje del viento de forma uniforme contra todo el marco gracias a la junta de goma. Sin embargo, al introducir el sistema oscilobatiente, el punto de giro superior pasa a soportar toda la fuerza y el esfuerzo de flexión. Si sopla una racha fuerte desde la calle, se invalida el coeficiente de seguridad y la hoja sufre una fatiga estructural inadmisible para la envolvente del edificio.
En cuanto a la solución y el régimen de la comunidad: salvo que presente un certificado de cizallamiento visado por el colegio de aparejadores que garantice que la manilla soporta la depresión de la calle, la administración se verá en la obligación de precintarle el mecanismo basculante con silicona estructural y requerirle para que ventile exclusivamente por difusión molecular.