En cuanto a los desperfectos no llevan ningún orden establecido.
Yo en principio no les voy a pasar ni una. ¡Tienen un morro que sea lo pisan! Me da la impresión de que están esperando a que nos aburramos y les demos la conformidad para poder entrar tranquilamente en nuestra casa.
A mi me han empezado a hacer algunos remates, pero sin mucho éxito. A mi me dijeron que ya habían solucionado todo. Cuando me queje de nuevo, y pasaron estando yo presente, el carpintero me dijo que si a él le dicen que hay un problema en la puerta de un armario y él no lo ve, lo dan como arreglado. ¡Flipante!
Con las puertas de los armarios han hecho ñapas, lo mismo que están intentando con el alicatado del baño. ¡Se creen que somos gilipollas!