Ayer me dijo Roberto de Banesto que será la tercera semana de septiembre. La verdad, no me parece serio. Además, Roberto estaba como de cachondeo y no me pareció que atendiese a mi llamada telefónica como es debido, si no como un niñato. Da la sensación de que no domina su trabajo para nada y pasa bastante de nosotros. Sólo les importa tener nuevos clientes cautivos... y los tienen.
Tengo unas ganas de perderlos a todos de vista...