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Artículo El Mundo 18/06/2004

Actualizado 25/06/2004
2186 lecturas acumuladas
2  mensajes
Autor
Tema
Fecha
mar.-2004
225 mens.
Usuario Habitual
  adam
18/06/2004 10:51
NUEVOS COLONOS
Las Tablas: el lento camino hacia un asentamiento que no llega
LOS RETRASOS EN LAS ENTREGAS, LAS MALAS COMUNICACIONES Y LA FALTA DE COMERCIOS CERCANOS, LASTRES DE UNA ZONA QUE, A PESAR DE SUS INCONVENIENTES, SE HA REVALORIZADO

JOSÉ MARÍA OLMO

Varios vecinos se desenvuelven por una de las zonas terminadas de Las Tablas. / PEDRO CARRERO




Los primeros vecinos del PAU de Las Tablas son una especie de robinsones posmodernos. Acaban de llegar a su nuevo barrio, un territorio desierto separado de la civilización por autovías y líneas de ferrocarril. Sólo hay terminadas unas cuantas fases. El resto son bancales baldíos y obras recién iniciadas. Los que por fin residen en las viviendas que comenzaron a pagar hace tres años están acostumbrándose a pasear por su calle sorteando sacos de escombro.

Inmaculada Giménez, una de las primeras vecinas, compró su casa hace tres años. Después de padecer un retraso en las obras de doce meses, la semana pasada pudo ocupar su vivienda. La demora en la entrega de las llaves le ha obligado a compaginar doce mensualidades de hipoteca y de alquiler. Por suerte, su parcela es una de las primeras terminadas. En los alrededores, se acumulan las grúas y las excavadoras. Embarazada y con un hija, Inmaculada recorre las aceras de su nuevo barrio evitando los efectos secundarios de las obras.

El desarrollo urbanístico de Las Tablas se extiende entre las carreteras de Colmenar (M-607) y la de Burgos (A-1), al Norte del distrito de Fuencarral. Sobre el plano, más de 12.000 viviendas, zonas verdes y buenas comunicaciones. Sobre el terreno, solares sin construir, jardines a medio terminar y calles cortadas. Alguno de los propietarios de las 188 primeras viviendas entregadas por una de las promotoras que opera en la zona estrena piso. Piso y paciencia, porque vivir con normalidad en este vecindario de proporciones gigantescas será, durante un tiempo, una proeza.

«Ya nos han dado nuestra vivienda», explica Inmaculada, «pero no tenemos de nada. No tenemos ningún medio de transporte, ni correo, ni colegios. Deberían poner por lo menos los servicios mínimos. En la constructora nos prometieron que en cuanto concedieran la cédula de habitabilidad traerían autobuses y no ha llegado nada. Hasta para ir a por el pan hace falta el coche».

Tania Sánchez, propietaria de una vivienda en otra fase cercana, sufrirá la misma situación dentro de unos meses. Según le ha informado la promotora, después del verano podrá entrar en su casa.

«La obra avanza muy rápido. Hace dos semanas, no estaban puestas las vallas del jardín y ahora ya están colocadas. Nos han dicho que en septiembre nos entregarán las llaves», explica Tania.

Los vecinos llegan poco a poco. Según las constructoras, antes de que finalice este mes se entregarán otras 1.000 viviendas. José Miguel Latasa ocupará una de ellas. Hace cuatro años hizo la reserva de un piso. Le dijeron que estaría para el verano de 2003, pero los plazos se retrasaron desde el principio. «El barrio está por completar. Hay muchas parcelas sin empezar. Está todo lleno de suciedad y cascotes. Mi parcela ha quedado bien, pero alrededor todo está fatal. Se nota que hay obras para cinco o seis años».

Una pequeña urbanización al norte de Las Tablas, de construcción anterior, y el Centro Comercial de Sanchinarro, ambos lugares a más de un kilómetro de distancia, son por ahora los sitios más cercanos donde los vecinos pueden abastecerse.

Conducir también puede resultar un problema. De hecho, el tema de los accesos al barrio es uno de los que más inquieta a los residentes. El increíble crecimiento de la zona ha colapsado la carretera de Burgos y la M-40. En las horas punta, las vías con dirección a Madrid desde el norte son prácticamente intransitables. «Los accesos son muy malos. Para desplazarse a Las Tablas desde el centro hay que soportar atascos todos los días», asegura José Miguel.

A pesar de los problemas que afrontan los primeros residentes del vecindario, las propiedades de Las Tablas han multiplicado su valor. Las viviendas de 90 metros cuadrados útiles, por ejemplo, que hace tres años costaban 240.000 euros, rondan ahora los 420.000. Y algunas viviendas de precio tasado (VPT) compradas en 2001 por 174.000 euros alcanzan en la actualidad los 360.000 euros en el mercado libre.



Saludos.
abr.-2004
2960 mens.
Usuario Asiduo
25/06/2004 10:19
Muchas gracias por tu informacion.
Gracias y saludos
sep.-2008
809 mens.
Administrador
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