Hola, las grietas si son finas (como pintadas con un boli) es algo muy normal, tanto si hay obras alrededor como si no, le llaman grietas de asentamiento, ya que el edificio está incrustado en la tierra y está tiene sus pequeños movimientos. Claro que si hay obras alrededor, serán más abundantes, pero si son de ese grosor no hay ningún problema, más allá del estético, que pasados unos años se vuelve a pintar y ya está. El problema es cuando las grietas son más gruesas, y en ellas eres capaz de meter un boli. Esas hay que vigilarlas y comunicar lo antes posible para que las revisen.